Posted by on May 3, 2017 in Novedades | 0 comments

La “zona de comodidad”, esa zona tan peligrosa que desde niños nos enseñan a pertenecer, se convierte en nuestra verdadera “máquina de impedir” propia.

Desde pequeños nos educan en el sistema para ser empleados, estudiar y trabajar en una empresa, pero no nos enseñan a cumplir nuestros sueños, a crear empresas, a pensar en el éxito personal mas allá de nuestras necesidades y expectativas básicas de supervivencia. Permanecer inalterablemente en la zona de comodidad, “mata” al genio creativo que todos llevamos dentro. Ese “hacedor” que sólo se descubre al abandonar esa zona perniciosa que termina matándonos de aburrimiento.

El abandonar esa zona, a veces muy fuerte en el individuo, presupone un “salto de fé” al que pocos se atreven. Esas personas son las “únicas” que trascienden lo habitual y ordinario en todas las actividades. Esas personas luego del “salto” usan más de su mente y en una manera especial con foco a lo que mejor hacen y saben hacer.

Ejemplo: Un hombre trabaja como empleado administrativo para una empresa 9 horas por día. Invierte otras 4 horas en comer, vestirse, ir y volver del trabajo.No olvidemos sus 7 u 8 horas necesarias de descanso. Restarían sólo tres horas diarias para el llamado “ocio creativo” de este individuo. Puede usar esas horas para pintar, tocar un instrumento musical, escribir o hacer un deporte…(difícilmente esas horas se le den conjuntas, como para poder administrarlas aunque sean pocas) o esas mismas horas, las usará en ver televisión, navegar Internet, jugar videojuegos o cualquier otra distracción.

El “salto de fé” se produce si en esas horas libres la persona “descubre” una verdadera vocación (generalmente artística, investigativa o deportiva) y esa “pasión” conlleva a dedicarle el tiempo completo para su éxito. Se produce el quiebre entre la zona confortable y lo desconocido y ahora ansiado. Es un salto de fé en el propio Yo y su nuevo “tao” o camino.

Este video en forma gráfica, confirma aún más esta verdad absoluta que nos posiciona en la vida de un lado o del otro.