Posted by on May 20, 2020 in Novedades | 0 comments

Descubrir tu talento te exigirá no sólo indagar en tu interior, sino sobre todo, trabajar para desarrollarlo y eso es aprender a reinventarse a uno mismo. Los dones o capacidades humanas, excepto en algunos pocos casos, son como los recursos naturales: no están a la vista, están ocultos bajo la superficie y hay que hacer un esfuerzo para buscarlos.

¿Cuántas veces hemos deseado que nos digan que tenemos talento?

Tanto si nos lo han dicho como si no, por el camino a muchas personas se nos ha olvidado recordar que es así. Es una realidad que tenemos talentos. Incluso si nos lo han dicho lo hemos visto como un cumplido al que a veces no le damos mucha credibilidad. Parece que la palabra talento es como demasiado grande para poder recibirla y creernos que es algo que habita en todos nosotros, hemos creído que es algo sólo de unos pocos.

Yo sé que tienes talento, y por eso te lo digo. Todos lo tenemos, sólo hay que encontrarlos. Y no es una frase hecha o bonita de decir, es una gran verdad. Un talento es un don, un regalo en forma de habilidad que nos ha sido dado desde que nacimos, por la vida, por Dios, el Universo o como lo llames, reiventarse es una especie de facultad que viene incorporada en nuestro ADN.

Tenemos talentos, son esas cosas que se nos han dado bien desde que somos pequeñ@s y que hemos disfrutado con ellas. Un talento puede ser desde componer música, pintar, escribir, hablar en público, contar chistes e historias, modelar, bailar, decorar, tener una gran capacidad para almacenar información, orientarse bien en cualquier sitio, destreza con los deportes y un infinito etcétera de posibilidades.

Todos tenemos talentos, lo que sucede que a veces por tenerlos tan cerca no podemos verlos. Nuestra nariz es lo que está más cerca de los ojos y aun así no podemos verla. Por suerte, existen los espejos y estos, a veces, son los demás.

Una forma sencilla de descubrir nuestros talentos es escuchar lo que los demás admiran y reconocen en nosotros. Nuestra nariz para los demás no sólo es visible, sino también, en algunos, casos evidente. Pregunta a los demás qué creen que se te da bien y qué te hace diferente y único. Pregunta a tus padres o hermanos qué se te daba muy bien desde pequeño, qué disfrutabas, en qué se te iban las horas sin pensar. Cuando estamos usando nuestro don, cuando practicamos nuestro talento, el tiempo sólo existe en los calendarios y en los relojes.

Tres preguntas para descubrir tu talento:

Pregunta 1: – ¿Qué es eso que haces que tu mente tiene la capacidad de enfocarse de tal manera que parece que el tiempo se para, desaparece o vuela?

Reflexiona sobre eso porque por ahí es por dónde encontramos la pasión que nos ayuda a descubrir y desarrollar el talento.

Pregunta 2: – ¿Qué es eso que cuando hablas de ello te entusiasmas y te brilla la cara emocionada? Escúchate, qué te apasiona, de qué te gusta hablar…

Pregunta 3: – ¿Qué es realmente importante para ti, qué valoras más, que defiendes, cuáles son tus prioridades?
Revelar lo que realmente valoras y es importante para ti puede ayudarte a encontrar eso que te apasiona y a desarrollar tu talento de forma gradual.

Puede que en poco tiempo tengas que reinventarte, puede que en poco tiempo estés realizando una actividad muy distinta o en nada tenga que ver con la que estás realizando ahora. Por lo que el verdadero talento a desarrollar es el de la autoconfianza, tu propio desarrollo personal, las oportunidades de aliados que se presenten y tus capacidades. Porque esa confianza es la que te permitirá creer más en ti, es la que te abrirá puertas y oportunidades y es la que te permitirá no solamente descubrir, sino desarrollar nuevas capacidades o tu verdadero gran talento… quién sabe.

Sky…is the limit!