Posted by on Ago 9, 2017 in Novedades | 0 comments

Una cosa es la realidad y otra como la interpretamos.

El pensamiento lineal interpreta el mundo real fragmentándolo entre sus partes en una perspectiva “reduccionista”. Un niño intenta entender el funcionamiento de un juguete, separando sus partes, pero luego las partes no funcionan, les falta algo.

Un conjunto de músicos no son una orquesta, ésta no es sino la correcta coordinación de sus componentes, su interrelación.

Igualmente un conjunto de personas y departamentos no son una empresa. Una empresa es la interrelación y coordinación de sus partes que conduce a uno o varios propósitos comunes, lo contrario sería desorden. Cada una de sus partes, personas y departamentos, pueden tener otros propósitos, pero todas deben compartir el propósito o propósitos comunes de la organización como visión.

El pensamiento lineal no contempla las múltiples interrelaciones entre las partes de un conjunto, ni su permanente variación, por ello su visión estática es insuficiente y causa de muchas falsas creencias: si reduzco costes mejoraré los beneficios, si estreso a mis empleados producirán más, si compiten entre ellos mejorarán los resultados,…

Así, pues, el pensamiento lineal, basado en el reduccionismo de las cosas a sus partes es insuficiente para comprender la realidad. Hoy cuando las interrelaciones del mundo global crecen constantemente y las organizaciones son cada vez más complejas e interrelacionadas entre sí, es más necesario que nunca adoptar otra percepción de las cosas: el pensamiento sistémico.

En el mundo real existen múltiples interrelaciones entre los componentes de una organización que llamaremos Sistema. La mayoría de ellas escapan a nuestra percepción, pero ello no las hace menos importantes, estamos en una realidad compleja y poco intuitiva y las consecuencias de nuestros actos nos pueden sorprender con efectos difíciles de relacionar.

El Pensamiento Sistémico “Systems Thinking es una perspectiva de la realidad teniendo en cuenta las interrelaciones de sus partes y su permanente variación. Una organización es un sistema y los sistemas organizativos tienen unos patrones de comportamiento estudiados en la ciencia del Management.

La dificultad de entender la relación causas-efectos mediante el pensamiento lineal, explica la necesidad de la sistémica como ciencia emergente.

El estudio con el adecuado conocimiento, de resultados o problemas que se producen en un sistema nos permitirá identificar si son producto de causas especiales, ajenas al sistema, o son sistémicas. Las causas especiales o asignables tienen una solución sencilla, las causas sistémicas requieren un cambio profundo en la estructura del sistema. No saber diferenciar entre causas sistémicas y causas especiales produce consecuencias y costes increíbles a todo tipo de organización. Intentar resolver un problema sistémico con acciones propias de causas ajenas deteriora el propio sistema. Es dar la medicina contra los efectos en lugar de contra las causas.

Una empresa es un sistema organizativo y su comprensión requiere, pues, una visión sistémica. Cualquier acción en una de sus partes tiene múltiples repercusiones en el resto, apreciables o no, y en momentos diferentes.

Los organigramas tradicionales no sirven, son solo jerarquía, no son indicativos de acción, de flujo ni de interacción. Componentes tan importantes del sistema como el cliente no están en los organigramas, sin embargo son, junto al conjunto del mercado, una parte esencial del sistema. La empresa interactúa continuamente con el cliente, con los proveedores y con otras partes externas y su actuación afecta y es a la vez afectada por el sistema organizativo en su totalidad.

La función directiva implica una determinada visión del futuro, implica previsión y tomar decisiones que afectarán el futuro. Para ello hace falta la perspectiva adecuada y el mundo es complejo.

Algunos de los patrones de comportamiento de las organizaciones empresariales y económicas, analizadas desde la perspectiva sistémica son:

– Las relaciones causa-efecto están desplazadas en el tiempo y en el espacio. Ello hace que sea muy contra-intuitivo entender los efectos no inmediatos.

– Las soluciones que son buenas a corto plazo pueden ser perjudiciales en el largo plazo.

– Las cosas siempre mejoran antes de empeorar.

– La optimización de una de las partes puede perjudicar al conjunto (Lo que W. Edwards Deming llamaba sub-optimización).

– Componentes e interrelaciones, están en permanente cambio. Tienen variabilidad natural. No debemos intentar modificar resultados que son producto de esta variabilidad natural del sistema.

– Los problemas de hoy son las soluciones de ayer.

– Las soluciones fáciles nos conducen al punto de partida o peor.

Fuentes: W. Edwards Deming, Peter Segen, Russell L. Ackoff

Fragmento extraído de la película “La Leyenda de Bagger Vance”, que sirve de ejemplo para ilustrar el concepto de percepción sistémica.