Posted by on Ago 8, 2018 in Novedades | 0 comments

El ser humano siempre ha buscado la felicidad. Sin embargo, nadie en la escuela nos dio el manual de instrucciones. Se olvidaron de decirnos que para que tu vida tenga sentido, es imprescindible vivir con propósito. Y eso significa tener visión, misión y rumbo. Saber quien eres, lo que quieres, y lo que vas a aportar al mundo. Cuando realmente conectas con tu poder interno, desarrollas tus fortalezas y talentos, y pones en activo tu capacidad creadora, te conviertes en una fuente inagotable de energía.

¿Quién soy? Es una de las preguntas más difíciles y también una de las más importantes que una persona puede plantearse.

Preguntarnos “quién soy” no es muy frecuente en nuestra cultura, sin embargo, profundizar en nuestra identidad puede ser la base para desarrollarnos y ser más felices, con nosotros mismos y con lo que podemos ofrecerle a los demás. Los métodos son muchos pero siempre conllevan a un mismo punto: la meditación como autoconocimiento, mediante la escuela o el método que sea.

El propósito como especie, es simple: dejar este mundo un poco mejor que cuando llegamos ya sea mediante actitudes o tocando el espíritu de otra persona, sea familia, amigos o simplemente nuestros “pares”.