Posted by on Ago 30, 2017 in Novedades | 0 comments

Las ‘NoMo’, así son las mujeres que no quieren ser madres.

Cada vez hay más mujeres que no tienen hijos. Son las llamadas “mujeres NoMo”, abreviatura del inglés Not Mothers, una nueva etiqueta para definir a todas aquellas mujeres que no pueden o no quieren tener hijos.

Se trata de una tendencia común en todos los países occidentales: entre un 25% y un 30% de mujeres no serán madres, un cambio sociológico brutal en apenas una generación. Todos lo percibimos en nuestro entorno más cercano: amigas, familia, compañeras de trabajo…  Cansadas de responder por enésima vez que no quieren tener hijos o amortiguar su decisión con el famoso comodín del “ya se verá” para que su interlocutor no las mire con pena.

En el centro del debate sobrevuela la duda de si esta realidad se debe a la falta de estabilidad laboral y emocional de las mujeres o si por el contrario hay que buscar las explicaciones en que ser madre ya no es una obligación.

No tener hijos ya no se ve como una pérdida, sino que incluso está surgiendo una especie de militancia de la vida sin hijos, un orgullo “childfree” que ayuda a derribar muchos de los tópicos construidos alrededor de la maternidad. El último en caer ha sido un tabú mayor que decir que no quieres tener hijos: arrepentirte de haberlos tenido.

Para la filósofa y activista Beatriz Gimeno, la maternidad es un engaño de la misma magnitud que el amor romántico.  Lo que es innegable es que ser madre ya no es una prioridad. Y el abanico de razones es enorme. Existen posiciones antinatalistas como la de Audrey García, que ha optado por la esterilización voluntaria como manera de reivindicar el derecho a hacerse una operación que a mujeres jóvenes como a Cristina, por ejemplo, les está vetada.

SE TE VA A PASAR EL ARROZ, UNA MUJER SIN HIJOS ES UN JARDÍN SIN FLORES, TE QUEDARÁS SOLA, YA TE ARREPENTIRÁS, ¿QUIÉN TE CUIDARÁ?… ESTAS FRASES TIENEN LOS DÍAS CONTADOS.

Por un lado, las clínicas de fertilidad están a rebosar. Por otro, discursos cada vez más subversivos cuestionan el primer mandato de la Humanidad: naced y reproducíos.

Personalmente creo que traer nuevos seres al mundo actual es un acto desequilibrado o, al menos ignorante. No es lo mismo que pensaba hace 20 años. Personalmente también, soy defensor que cada persona haga lo que quiera con y en su vida.

El debate está abierto.

 

El documental completo, de inteligente valor periodístico y antropólogico puede verse aquí.