Posted by on Abr 14, 2019 in Novedades | 0 comments

La unica forma de ser bueno con uno mismo, lo que es esencial para ser bueno con los que amamos, no se trata de lo que hagamos con nuestros cuerpos, sino con nuestras mentes. Nuestra mente y cerebro, unidos en un todo con el universo que nos rodea, la vida que nos toca vivir, nos demuestra que podemos mediante el pensamiento influir en el entorno ya que no estamos separados, a nivel macro y microscópico, somos vibracionalmente sólo Uno. El tándem mente-cerebro es un laboratorio de neuropéptidos que bailan una danza que nos da perspectivas de una realidad única en cada uno de nosotros, y en base a lo que nos devuelven nuestros sentidos, pero lo personal es lo que a esas sensaciones se suma, es decir nuestros recuerdos, nuestras creencias más profundas, algunas inculcadas en la niñez, hoy actuando como bloqueos de importancia para alcanzar «ciertas » realidades de salud y abundancia plena. Mi intención es que te enteres que puedes convertirte en el científico-jefe de ese laboratorio mental. Su peor enemigo, el «villano» que destruye cada nuevo experimento en ese laboratorio son las adicciones y sus dependencias, de todo tipo, desde el abuso de cualquier sustancia así sea el café o el azúcar, hasta tu tiempo en redes sociales o pegado a Netflix diariamente, adicción a lo que bebas o lo que comas, o lo que pienses si eres una persona depresiva o ansiosa, a lo que en resumen, hagas diariamente con tu mente. Esa «alquimia» que diariamente realizas en tu laboratorio personal es lo que dicta paso a paso tu propia realidad, te vayan bien o mal las cosas en este momento. La primer pregunta entonces radicaría en cómo manejas tus emociones y tus pensamientos día a día. Tus preocupaciones u ocupaciones reales ante situaciones y personas, lo que piensas y lo que dices para tí mismo o hacia los demás es parte de esa alquimia. De ceder o no a la dependencia a recetas que ya son conocidas y que no obran en nuestro deber evolutivo.

Esa parte espiritual, subconciente de nuestra mente, más allá del determinismo darwiniano hoy obsoleto, es un lugar al que debemos aprender a acudir en lo diario, en búsqueda de cada respuesta para entender mejor nuestra relación con el Universo que nos toque vivir. No se necesita ser un lama tibetano, un sabio de premio Nóbel, o un médium psíquico sino simplemente «permitirse subir un nivel», comenzando con nuestra conciencia de ser «bio-máquinas electroquímicas» cuasi perfectas.

La relajación profunda, sea en la disciplina que te plazca, yoga, Silva, Insight, Mindfulness o lo que sea, es el vehículo, la imaginación convertida en visualización o programación de lo que quieres es el combustible de ese vehículo, y el tercer elemento es la llegada a la meta expresada en un nuevo sentimiento que debemos aprender a sentir, ya que lo perdemos en la temprana infancia: la fé/certeza de que es ineludible la manifestación del hecho programado (impregnado neuroquímicamente por el pensamiento en ese estado alterado de la conciencia), en resumen, tu deseo, va a manifestarse sí o sí en tu realidad. Y entonces se crea desde ese lugar, en un estado alterado de nuestra conciencia que va de los 7 a los 14 ciclos por estado en el cual podemos influír en nuestro campo cuántico personal, como hoy la ciencia desde ya hace una década o más, explica. Luego de realizado el procedimiento debes dejar fluír, para no interferir en el mensaje. Deseo, Creencia y Dejar Fluír.

Los «multiversos» de Stephen Hawking, teoría a la que estuvo aferrado hasta semanas antes de su muerte en 2018, las neurociencias actuales que explican la bio-mecánica cerebral, la mecánica cuántica más actual desde las dudas de Einstein hasta el bolsón de Higgs y la «teoría de cuerdas», la Big Data y las religiones y conceptos más antiguos…se funden en este siglo, en un único sendero: la «iluminación del ser humano» actual para dar un nuevo paso en su propia evolución.

Tenemos el don de expresar nuestras intenciones, con el pensamiento y el habla, y el objetivo es ser «creadores» de verdad. Algún día cada ser humano tendrá los mismos superpoderes de un Buda, Cristo, Jesús o cualquier otro avatar descripto en nuestra Historia en cada credo. El concepto de todas las religiones también así se revela: Dios está en Uno. Somos una infinitesimal pero importante parte de Él o como lo llames, intentando describir «Algo Tan Grande» que es imposible para la lengua y la mente humana. Es como si a un pez le pidiéramos que nos describa la química de su entorno, el agua que lo rodea. No podemos comprender a Dios si existe como seres tridimensionales que somos. Ni siquiera manejamos la cuarta dimensión, la del Tiempo y ya la ciencia demuestra 11 dimensiones.

Mi propósito es que te enteres que este es el momento que «crees» tu propia realidad materializando tus deseos de sanación, abundancia o lo que desees desde el Bien. Dice un refrán que la mente es como un paracaídas, sólo sirve cuando se abre. Ésto se ejercita, y es como ir a un gimnasio, la ciencia lo explica ya y es momento que se vuelva un concepto planetario, para esta vez, tomar como especie el sendero correcto para evolucionar. Mi propósito es que te enteres que puedes influenciar el campo cuántico mediante nuestro pensamiento y esto no es New Wave sino ciencia actual pura. Cuando esa perspectiva se te dé, podrás decir que eres un «iluminado para esta época» y al crear, manifestando hechos en tu vida cotidiana entenderás lo que es ser una persona espiritual, sin religión alguna, o con todas ellas…en definitiva lo que una vez más, tú elijas.

El que todo y todos estemos interconectados como lo demuestra la física actual, es la mejor manera de definir la espiritualidad acorde a los tiempos que vivimos y no debería tomarse contra ninguna creencia, es simplemente, la más «actual y científica». Preguntarte a qué viniste a esta vida, cómo puedes ayudar a los demás y encontrar el propósito esencial de tu existencia no es síntoma de estar enloqueciendo, sino la necesidad de un porcentaje de nuestra especie que «necesita evoluír». Descubrir esas incógnitas, es la manera que «trascenderás» burlándote del tiempo y tu propia existencia por lo que dejarás a tu paso en el tao de tu propia vida, lo que dejes en tus hijos o en tu sociedad, en tu trabajo o vocación, construir nuestra realidad día a día, es el verdadero «libre albedrío» que poseemos, la pastilla roja o azul de la película Matrix, o una de las interpretaciones de Help, la canción de los Beatles. Bienvenidos más que nunca al «reino de los cielos…pero esta vez sin juicio final» un emocionante viaje de lucidez como el de Alicia en su cuento, dónde sólo deberás preguntarte «hasta donde piensas adentrarse en la madriguera» en ese País de las Maravillas que se puede «creer y crear» desde nuestra propia esencia divina…Pruébenlo por una semana o dos, con algo simple. Luego, con cosas más complejas…y ¡luego me cuentas!¡Buena semana, tú la controlas! 😉