Posted by on Feb 8, 2019 in Novedades | 0 comments

Parece ser que era sólo cuestión de tiempo que las ciencias y en especial la física, dieran muestras válidas que todo, absolutamente todo en este universo y nosotros mismos somos en todos los aspectos, una cuestión de vibración y de energías.
La ley de atracción de la película “El Secreto” o la ley de los opuestos del Kybalion egipcio, ahora ya son reglas físicas casi tan absolutamente demostradas como la ley de gravedad.Y  estas reglas antiguas, realmente antiguas y luego citadas y malversadas cientos de veces por otros cientos de autores, pseudo científicos y demás adeptos, son hoy ya “calificadas y cuantificadas” por la llamada mecánica cuántica, una rama de la física que se iniciara allá por 1900, en medio de las perplejidades y las auto-preguntas de genios como Einstein, Tesla, y otros científicos que no reconocieron fronteras en lo referente a preguntarse “no sólo el qué sino también el cómo” de todas las cosas.

Hay una energía que es independiente de tu cuerpo, de tu mente y de tu alma, es la energía que así como mantiene electrones girando en un átomo, lo hace en el cosmos con un sistema de planetas como el nuestro, permite que tu corazón lata o tus uñas crezcan, se den las estaciones del año, la evolución de las especies y todo lo que se te ocurra. La mejor prueba es precisamente ésta: intenta que tus uñas dejen de crecer, o tu corazón de latir. Hay “algo”, muy superior que así como todo lo impregna, todo lo rige en armonía y es al mismo tiempo energía vibratoria, la misma a la que vibra todo el Universo en su micro y macrocosmos. El poder conectar con esa energía en la frecuencia adecuada (se presume que se accede usando ondas cerebrales de tipo “alfa”, entre 7 y 14 ciclos por segundo), nos permite materializar cualquier deseo para nuestra existencia ya que somos parte de ese Universo que sólo tiene una función que es la de “crear”. Desde el mismísmimo “big-bang” el universo se expande. Expandirse es abundancia, es poder de Creación Universal. Hoy ya se prueba que la mente del observador puede influír en el comportamiento de partículas subatómicas como en los últimos años se ha descubierto (googlear “experimento de la doble rendija”), lo que indica que nuestra energía, por medio del pensamiento, también puede influír en el mundo físico. Expandir un deseo desde la conciencia a la materialidad. Yo lo llamo “manifestar” en tu realidad.

Si conectamos con esa energía que todo lo crea a la vibración correcta por medio del “deseo, la creencia y la expectación” (José Silva, 1960), transformamos entonces nuestros deseos en oraciones cuánticas. Así como el rezo en las religiones dogmáticas, la oración/meta debe ser visualizada en estados mentales alterados de nuestra conciencia, mediante la relajación profunda y la meditación, pero siempre visualizando el deseo/meta como un hecho presente, con la situación deseada ya dispuesta y materializada en tu vida. A esa visualización debemos agregarle sentimiento y emociones, las mismas que sentiríamos con el deseo cumplido, y si es posible ir más allá, viendo como otras personas de tu entorno se benefician con el deseo ya como hecho consumado y con estímulos sensoriales dentro de la meditación. Ej.: Si deseas un auto nuevo, debes visualizarte con él, y hasta “oler” el olor de auto nuevo, el cual es característico por sus plásticos, sus tapizados, etc. internalizar el olfato en la visualización. O si deseas una pareja, puedes visualizarte con él o ella comiendo un helado, y saboreando entonces la sensación del helado, la sensación del gusto, inmersa en la visualización de ese caso. Si deseas adelgazar o estar en forma, puedes verte jugando tenis, fútbol, nadando u otro deporte con gente que lo haga y escuchar los sonidos propios de ese deporte. En resumen, agregar los cinco sentidos cuando visualizamos, lo que redunda en realismo en el mensaje que “eyectas” al Universo.

El Universo, Dios o como llames esa Esencia es abundancia plena y no sabe de carencias, porque sólo crea y crea, en expansión permanente. La carencia es una energía y la abundancia es otra, es por ello que no debemos “pedir” un milagro o lo que sea desde la carencia, ya que el Universo o a quien le pidas te dará “más de lo mismo”, es decir, más carencia. Interpretará tu deseo de permanecer así, en la súplica, en la plegaria, y no en la materialización de lo que desees. La mejor opción es entonces, agregar otra energía con una vibración muy alta, y una de ellas es el agradecimiento. En primer lugar, como práctica diaria, el agradecer antes de irte a dormir no menos de 5 cosas que ya posees, sea tu salud, un techo que te cobija, dos platos de comida al día, agua caliente para darte un baño, tus afectos, tu trabajo, si te gusta lo que haces, en resumen, son las “mínimas” cosas que debemos agradecer cada día y en cada ocasión en que se haga evidente esa posesión (por ejemplo cuando comemos, nos bañamos, etc), en síntesis agradecer lo que tengas así sea una manguera de agua y un techo de chapas, en un mundo actual donde millones de personas no tienen nada de lo básico. Agradecer es una vibración muy alta, de las más altas y más eficaces para conectar con la Esencia que todo lo crea. El universo adora la palabra gracias.

Resultado de imagen para gracias universoCabe destacar que “agradecer lo aún no manifestado” es también provechoso, porque cada cosa que agradecemos, se manifiesta aún más. Si agradeces lo que aún no ha llegado, es el mensaje correcto y el “disparador” para que esa Esencia divina que todo lo impregna y gobierna, busque la forma más práctica de darte lo que deseas y agradeces de antemano. Lejos de ser una ilusión, el agradecer inspira a la espera con la creencia absoluta en la obtención del resultado.

“Creer o reventar” como dice el refrán tan popular, te invito a que no sólo me leas y opines, sino te animo a que tú mismo/a “manifiestes” algún deseo, empezando con deseos pequeños, hechos y circunstancias simples, y lo hagas un par de semanas y luego cuéntame los resultados. Verás que de verdad…¡funciona! Si cumples lo que estás leyendo en método, el universo y su energía que todo lo crea no tendrá escapatoria en reaccionar ante tu pedido. Lo hará gustoso, ya que su proceder es abundancia plena. Cada cosa que existe fue, en su momento un pensamiento en la cabeza de alguien. Piénsalo un momento.

Volviendo a la oración cuántica y su método, lo último y no menos importante es el “no sobrecargar” el método en sí. Lo explico mejor: lo mejor es hacer ejercicios como los antes descriptos, visualizando lo que sea en momentos del día, y luego “olvides” tu deseo hasta el otro día (o más días), ejerciendo de este modo el “desapego”, en la total convicción que el mensaje ya fue enviado al universo, y ahora sólo mediará un tiempo, y la respuesta “material” de lo deseado en nuestra existencia. La frecuencia de las visualizaciones es algo absolutamente personal, siendo lo recomendable como mínimo dos o tres veces en el día, en ejercicios de visualizaciones cortas (5 minutos) o relajaciones más profundas (15/20 minutos). Luego de ésto…”soltar” el deseo, como un email cuando lo envías o un sobre por correo. No traer a cada rato el deseo a tu cabeza luego de haber meditado y visualizado,  porque ésto confunde el mensaje enviado y el deseo tarda así más en manifestarse por la carga de stress de sobrecarga que le damos.

Resumiendo entonces las bases del método de esta nueva oración cuántica que parece hace realidad el “pide y se te dará” de todas las religiones:

*Se impregna y sintoniza el deseo mediante relajación profunda y meditación en estado alfa;

**Se dirije, se apunta en lo fino mediante visualización activa, con creatividad aplicada en el estado anteriormente citado y utilizando conectores como manifestaciones de gusto, olfato, tacto, etc en la visualización;

**Se dispara el deseo, mediante el uso del llamado “desapego”, que no es otra cosa que el “soltarnos mentalmente del resultado” de lo que estamos deseando, concepto chino “wu-wei” que puede traducirse por ya no “cargar” de tensiones en la diaria espera, o la oración continua, ya que el resultado esperado o algo mejor llegará, y eso es lo importante.

Siendo ese el mecanismo, sólo luego cabe esperar, sin tensión alguna en la total convicción y creencia que se manifestará. El hombre propone y Dios dispone es algo muy real, ya que es el Universo el que se encargará de materializar lo que le pides con el modelo de oración cuántica pero es esa Esencia, Dios o como lo llames por tu cultura quien decidirá cuándo. Es dable destacar que esto no es pesimista, ya que el Universo, al ser profundamente inteligente, busca los caminos más rápidos para materializar cosas. Si algo no ocurre ahora es por que no es el momento adecuado.

Seguramente también, cuando lo que pides no es lo que exactamente se materializa después, el Universo te dará siempre algo mejor, por ello, a veces, si el deseo no se materializa más allá de un tiempo prudencial, puede que no es el tiempo adecuado aún en tu vida, o simplemente puede pasar porque no estás debidamente preparado para recibirlo, o porque en lo profundo, no lo deseas realmente o quizás tu deseo puede acarrear una circunstancia mala para tu existencia o para otras personas. Es por ésto último, que este método no funciona en lo absoluto si tu deseo es maligno, no es que funciona y acarrea que te vayan mal las cosas como represalia ni nada de ello, simplemente, no funciona porque no sintoniza con el Mal o la Carencia…(continuará).

 

Fuentes: Hermes Trismegisto, José Silva, Carlos Castaneda, Wayne Dyer, Eckhart Tölle, Deepak Chopra, Louise Hay, Vishen Lashkiani, budismo tibetano, relajación ayurvédica, hinduísmo, mindfulness, Biblia católica, Corán, Bhagavad-Gitá, etc.