Posted by on Sep 3, 2017 in Novedades | 0 comments

¿Qué es el amor? (Y qué no lo es).

Ya en otras notas de este blog, me he referido a las relaciones tóxicas y a otros aspectos de la definición del Amor, vale la pena recordar algunos de sus puntos y enriquecer el tema ahora con las últimas investigaciones de la Psicología Emocional y las Neurociencias.

Definirlo no es fácil, pero lo que si sabemos es que el amor es algo que a todos los seres humanos nos inspira y nos motiva, pero también puede causarnos mucho sufrimiento cuando no es correspondido. Es por eso que muchas películas, canciones e incluso novelas giran en torno a este tema (tanto el amor como el desamor).

Dejando de lado otras formas de amar (como pueden ser el amor de madre), en esta nota nos centraremos en qué es el amor verdadero y qué no lo es, siempre desde el concepto de amor romántico. El Amor, más que nunca en nuestro mundo actual, ya no está relacionado a los géneros de sus participantes ni a la edad que tengan. Así que definiremos el “modelo actual” de lo que es el Amor, desterrando desde ya lo que nos hayan enseñado conductivamente en nuestra familia o en la escuela. Hablemos claro, y seriamente del Amor.

Definir el amor es sumamente complicado, pues existen diferentes tipos de amor (según la intensidad, dependiendo de a quién amamos, etc.). Lo cierto es que esta definición se convierte en una ardua tarea debido a que el amor está socialmente influenciado y hay muchas opiniones y maneras de enfocarlo.

Pero uno de los hallazgos más importantes de los últimos tiempos es que el amor actúa una droga en nuestro cerebro, y modifica el funcionamiento de éste, en las mismas regiones que la droga, cuando conocemos a la persona amada. Evidentemente, los factores culturales son importantes, y en mayor o menor medida son responsables de que ocurran una serie de reacciones químicas a nivel cerebral. Pues el amor se alimenta de las expectativas y del concepto de amor que aprendemos a lo largo de nuestra vida.

Dejando de lado el factor cultural, los investigadores han encontrado que, igual que ocurre con las sustancias psicoactivas leves como la marihuana o el hachís, cuando nos enamoramos ocurre una compleja neuroquímica dentro de nuestra cabeza.

Por ejemplo, liberamos de la misma forma que con estas sustancias arriba citadas, grandes cantidades de serotonina, que hacen que nuestro estado de ánimo mejore y causa que tengamos pensamientos obsesivos, recordando constantemente a nuestra pareja. También liberamos una serie de neuroquímicos como la adrenalina, que nos hacen estar más enérgicos, o liberamos dopamina en grandes dosis, que está implicada en la adicción a las drogas duras (cocaína, morfina, LSD), porque interviene a la hora de reforzar conductas placenteras. Esta cascada neuroquímica, que puede hacernos sentir en pleno “subidón” cuando estamos enamorados, también causa serios problemas cuando sufrimos un desamor, pues podemos acabar deprimidos y obsesionados con esa persona que tanto hemos amado.

Diferencia entre amor y enamoramiento

A pesar de que el enamoramiento y el amor parezcan sinónimos, la realidad es que son cosas distintas. El amor, en este caso el amor romántico, es algo más duradero que el enamoramiento, que suele ser inicio del amor romántico. El enamoramiento son una serie de reacciones químicas que se producen en el cerebro, es lo que te hace sentir en pleno “subidón o mambo” y te hacerte sentir el “mono o la falta” por alguien cuando no estás con esa persona.

El enamoramiento o la llamada “pasión” suele durar como máximo unos dos años, que es entonces cuando el cerebro recupera la normalidad. El enamoramiento suele ser irracional y puede dar paso al amor maduro.

Uno de los científicos más reconocidos en el campo del enamoramiento y el amor es Robert Sternberg, que con su “Teoría triangular del amor” describe los distintos elementos que componen este fenómeno, así como las posibles combinaciones de estos elementos a la hora de formar los diferentes tipos de relaciones.

Las tres cualidades clave en las relaciones de pareja son: intimidad, pasión y compromiso.

  • Intimidad: La cercanía entre los individuos que componen una relación es lo que Sternberg nombra como intimidad. Dicho en otras palabras, es la “conexión emocional, el afecto y la confianza” que hay entre entre éstos.
  • Pasión: Este autor denomina pasión a la energía y la excitación que existe en la pareja. Es el impulso y la necesidad de estar con el otro. Es la atracción física.
  • Compromiso: Es una decisión, el querer estar juntos a pesar de los malos momentos. Es tener una visión compartida del futuro.

Estas cualidades se combinan y dan lugar a los diferentes tipos de relación. La expresión más intensa y gratificante del amor es cuando estos tres aspectos aparecen juntos. Sternberg afirma que existen, además,  7 formas de amar, son las siguientes:

  • Cariño: El cariño es la “amistad auténtica”. Hay intimidad, pero no pasión ni compromiso.
  • Encaprichamiento: Es característico de “relaciones superficiales”. Existe pasión pero no hay ni intimidad ni compromiso.
  • Amor vacío: Es una relación “interesada”. Hay compromiso pero no pasión ni tampoco intimidad.
  • Amor romántico: La pasión y la intimidad hacen que la pareja sienta “gran atracción, pero no hay compromiso”.
  • Amor sociable: Hay intimidad y compromiso, pero no pasión. Aparece cuando la relación pierde la “química”.
  • Amor fatuo: No hay “intimidad”. Las personas sienten atracción y quieren estar juntas, pero no tienen muchas cosas en común.
  • Amor consumado: El amor consumado es el más intenso y combina los tres elementos: intimidad, pasión y compromiso. Es el más extraño de encontrar. Son excepciones del mundo actual.

Qué no es amor: el amor tóxico

Un concepto se ha hecho popular en la actualidad es lo que se conoce como “amor tóxico”. El amor tóxico se caracteriza por una serie de conductas de dependencia emocional o control que convierten la relación de pareja en dañina. Los miembros de una relación tóxica sufren día sí y día también.

Pero… ¿cómo es el amor tóxico? El amor tóxico presenta las siguientes propiedades:

Dependencia emocional

Al menos uno de los miembros de la pareja tiene una autoestima muy baja y su felicidad depende de la presencia del otro. Tiene miedo a encontrarse consigo mismo. Terror a encontrarse solo.

Codependencia emocional

Similar a la dependencia emocional, pero el codependiente emocional es adicto a la dependencia de su pareja y, por tanto, a la necesidad de ayudarle y preocuparse por su bienestar, sobrecuidándolo como hacen algunas madres a sus hijos, o algunas personas a sus mascotas.

Vida social limitada

Los miembros de la pareja dejan de lado sus amistades y se vuelcan pura y exclusivamente en la pareja.

Obsesión por la relación

La inseguridad de alguno de los miembros hace que se obsesione en exceso por la relación.

Es irracional y poco realista

Es un amor que vive de las expectativas irreales, lo que causa una tremenda frustración en los miembros de la pareja.

Necesidad de aprobación del otro

Como la persona se siente vacía, busca en la pareja la seguridad, estabilidad y comodidad que le falta en su propia vida. Cada acción, debe estar “aprobado” por el otro.

Preocupación por el cambio

Uno de los miembros de la pareja no tolera que al otro “le vayan bien las cosas”, en gran parte por su propia frustración.

Posesivo y controlador

Este tipo de amor no es un amor libre, sino que alguno de los miembros de la pareja interpreta que la otra persona es su posesión y se vuelve controlador. Generalmente desencadena en violencia verbal o física permanente.

Celoso

Los celos y los intentos de control forman parte de la día a día de la pareja y como el Ego, necesita domesticarse. La imposibilidad de hacerlo, les hace tremendamente infelices.

Es manipulador

Es un amor manipulador, en el que existe “chantaje emocional” por parte de alguno de los dos.

Mala comunicación

La comunicación no es fluida y, por tanto, la relación no es cordial. La confianza se ha perdido.

Conflictos excesivos

Los puntos anteriores causan que la relación se convierta en tóxica y los conflictos sean el pan de cada día. Esa persona que alguna vez amamos, ahora puede ser aborrecida al mínimo detalle.